¿Hay que forzar a los niños a hacer cosas?

Espero explicarme bien en este post y que no de lugar a malos entendidos. La pregunta es ¿Hay que forzar a los niños a hacer cosas que en principio no quieren hacer?

Así planteada mi respuesta es contundente, NO. A nadie nos gusta que nos obliguen a hacer cosas que no queremos, pero la pregunta admite matices.

Si hay algo que estoy aprendiendo con esto de la maternidad es que no todo es blanco o negro, en realidad, casi nada es blanco o negro, que lo que te parece bien hoy mañana no porque has encontrado algo que te hace pensar de otra manera, porque cada niño es distinto, porque cada familia es distinta… es algo que digo siempre y que no me cansaré de repetir, cada situación es diferente y hay que abordarla cómo viene.

¿A qué viene la pregunta? La pregunta viene por Leo, es un niño al que los cambios le cuestan una barbaridad, de nuevas no quiere hacer nada, siempre dice que no a todo y si le hiciese caso no haríamos nada.

Un ejemplo, quedamos con mis amigas para comer, lo hacemos todo lo que podemos pero es verdad que hay veces que pasan dos meses y no nos vemos pero él conoce a mis amigas de sobra y juega con sus hijos siempre que vamos, se lo pasa muy bien. Bueno, pues la última vez que quedamos con ellas, hace un par de semanas se puso burro » yo no quiero ir», «¿por qué tengo que ir yo con tus amigas?» «no son mis amigos» «vete que yo me quedo con la abuela» y así todo el rato. Me cuesta mucho que se vista, que se monte en el coche… Llegamos allí y no se quiere bajar.

Ya optamos por decir bueno Leo, nosotros nos bajamos y te quedas aquí (la última vez estábamos en una parcela y el coche estaba dentro). Entré a dejar las cosas en la casa y cuándo salí que no habían pasado ni tres minutos ya estaba corriendo por allí.

Empezó a jugar y no paró hasta las 21:00 de la noche que nos vinimos. Al levantarse al día siguiente lo primero que me preguntó fue si habíamos quedado con mis amigas.

No hace falta que diga que normalmente cuándo vamos a hacer algo se lo decimos a los dos, les explicamos dónde vamos, con quién vamos a estar, les recordamos lo bien que se lo pasaron la última vez…

Otro ejemplo, ya os conté que quería apuntarle a inglés , como actividad extra escolar, porque le gusta, porque coincide con amigos con los que no va a clase… bueno pues el primer día me tuve que quedar un rato con él y después de media hora nos salimos porque no había manera de que participase. Al día   siguiente yo no pude ir por trabajo y le llevo su padre, al principio igual, hasta que se puso serio y le dijo que se tenía que quedar (para esto reconozco que tiene mucha más mano él, a mi me cuesta mucho). Se quedó escuchando detrás de la puerta y a los dos minutos ya le oía hablar y participar en los juegos. Cuándo le fue a recoger le dijo que cuándo tenía que volver. Al día siguiente también quería ir a inglés.

Y cómo esto os podría contar mil ejemplos, porque para todo actúa igual. Si no le hubiésemos «forzado» a entrar en clase de inglés se estaría perdiendo algo que sabemos que le gusta y que además se lo pasa genial. Si fuese por él no salíamos de casa nunca porque todo lo que sea un cambio en su rutina habitual le causa rechazo aunque luego se adapta en cuestión de minutos y es capaz de disfrutar de todas las novedades.

Evidentemente no se trata de forzar por forzar, hay que conocer a los peques, saber lo que les puede gustar o no, si es un niño que va sin problemas a los sitios y a uno no quiere ir yo no le forzaría, por algo será.

Es cómo con la comida, Gonzalo por ejemplo es un tragonín, el día que no quiere comer no le insisto. Si no quiere por algo será y normalmente ese algo es porque se está poniendo malino. En cambio si fuese un niño al que le cuesta comer, que normalmente dice que no y hay que armarse de paciencia para que coma algo, pues ahí si «forzaría» un poquito.

¿Entendéis lo que quiero decir?

¿Cómo lo veis? ¿Hay que forzar a los niños un poco?

30 comentarios en “¿Hay que forzar a los niños a hacer cosas?

  1. Hay etapas del NO. El mío también las tiene. Va a temporadas. Yo siempre le pido el NO con una explicación…tiene que haber un porque NO. Intento convencerle de lo bueno del SI, que lo pasaremos bien, que otras veces fue divertido…y a veces se convierte en VALE. Yo pienso que el NO es importante, no sentirse condicionado a decir SI por ser lo correcto y quiero que en el futuro sepa decir NO y no SI por quedar bien. Yo soy muy similar en eso…ejemplo comida de compañeros y a mi me apetece estar con él pues digo NO y me encanta no estar condicionada al SI que queda bien. Desde luego el NO quiero ir al cole por ejemplo no se acepta en mi casa. Hay ciertas cosas que negociamos para conseguir un SI…En resumen que a mi me gusta ese caracter en él y no quiero corregirlo. No se si me explico…

    • Si a mi me encanta que diga NO, quiero que tenga la personalidad suficiente para saber decirlo, pero claro si siempre admito el No, no haríamos nada.
      De entrada todo le cuesta, este fin de semana hemos estado con Logroño con su prima llevaba semanas diciendo que quería ir, llego el día y dijo que No. Es así siempre.

      De todos modos hay que saber cuando es un No convencido y cuando es un No por ser algo nuevo y le da pereza o miedo

  2. Te has explicado genial. Es lo que dicen más arriba, es la etapa del No.
    Con lo de comer, yo lo he vivido. La mayor comía genial así que si un día comía poco no me preocupaba por eso, miraba que no estuviese malita ni nada así pero no la forzaba.
    El otro no comía nada de nada, pero nada, así que tenía que «forzar» un poco, pero forzar entre comillas. Primero con juegos, cuentos, poco a poco y procurando ofrecerle cosas que le gustaen, con buena pinta. Vamos, que intentaba que no se traumatizase y hoy día siempre me dice que hice bien, hay que comer bien y los niños a vecs necesitan un empujoncito, pero vamos sin hacerle llorar ni montar un pollo cada día, eso no es necesario.
    Un besito y que sepa decir No no es malo en absoluto, solo que ahora necesita qu elo animen a probar.

    • Hay ocasiones en las que hay que ayudarles un poquito porque sino ni probarían, ni harían nada nuevo. Me da mucha rabia que se pierda cosas por eso.

      Pero bueno… lo vamos llevando, espero que se le pase pronto esta etapa y podamos disfrutar más todos, porque yo hasta que le veo bien estoy muy agobiada.

  3. Lo primero decirte que te has explicado muy bien. Y lo segundo que yo creo que actuas de forma correcta. Álvaro se adapta a todo pero cuando se trata de probar nuevos alimentos le cuesta un pocoun. No lo fuerzo pero siempre lo animo a que le de el primer bocado y si no le gusta pues no le gusta y santas pascuas. Pero estoy segura que si no le insistiera no probaría muchas cosas que le encantan.
    Un besazo

    • Con la comida a Leo también le pasa, pero lo llevamos mejor. A nosotros nos cuesta más lo de que haga cosas nuevas. El próximo fin de semana tenemos previsto un bautizo y un concierto de rock infantil, al bautizo ya me ha dicho que no quiere ir, y hay que ir que es mi sobrino. El concierto de rock no he querido decirle nada porque ya me sé la respuesta, aunque si de ahí me tengo que ir pues me voy, pero tengo que intentarlo porque la música le gusta aunque no el jaleo de gente…. ya veremos que pasa.

  4. Has puesto una frase que yo creo que lo resume todo y es la de que no hay que forzar por forzar. Hay que conocer a los peques…
    Creo que conocemos a nuestros hijos y sabemos lo que pueden dar de sí mismos y lo que no. Y también creo que hay que hacer un buen uso del sentido común.
    Si tú sabes mejor que nadie como «funciona» tu hijo, sabrás mejor que nadie cuando puedes «insistir» y cuando no.

  5. Te entiendo perfectamente. Depende muchísimo del tema en cuestión. Yo por ejemplo no les fuerzo a comer, porque son comilones y tampoco les obligo nunca a ponerse por ejemplo ropa que no les gusta, creo que todos merecemos que se respeten nuestros gustos y personalidad. Ahora bien, como tu dices hay niños a los que los cambios les trastornan por completo. A mi me pasa con Diego, porque Alejandra se apunta a un bombardeo, pero Diego cada cosa nueva que hay que hacer y sobre todo si es sin Alejandra le cuesta una barbaridad.
    Recuerdo este año cuando empezó la natación, el primer día parecia un loco diciendo que el no quería ir y de hecho ni se acercó al agua cuando la piscina le chifla. Pues la verdad que daban ganas de no volver a llevarle, pero lo intente de nuevo y ahora se lo pasa pipa y vamos que le encanta.
    Entonces hay en cosas que yo creo que hay que insistir un poco, por lo menos volver a intentarlo.

    • Eso me pasó a mi el primer día de inglés, pensé en no volver a llevarle, pero luego sé que le gustaría así que lo volvimos a intentar y muy bien. Pero es que siempre es igual, y la verdad que resulta agotador.
      El próximo finde tenemos dos planes y ya me estoy temiendo los momentos previos…

  6. Yo te entiendo perfectamente porque UNMF es igual que Leo, ya sabes que te lo he comentado muchas veces…y mí respuesta es NO. Nunca hay que forzar y más cuando sabemos que es cuestión de tiempo, son niños que necesitan más tiempo, eso forma parte de su forma de ser y no hay que forzar nada, además a mí me ha pasado en alguna ocasión en la que no me ha quedado más remedio que apresurar el asunto, al final ha sido peor fastidiándolo todo.

    • Ves? aquí no estoy de acuerdo contigo. Hay que darles su tiempo pero antes hay que forzar un poco porque sino no hacemos nada. El ejemplo que pongo de ir a comer con mis amigas, tuvimos que forzar el llegar hasta allí, decirle que nosotros nos saliamos para que él accediese a salir y pasarselo bien. Además de costarle mucho los cambios es muy cabezota, si le doy tiempo no hubiesemos salido de casa.

      Ya me esta diciendo que no quiere ir a un bautizo que tenemos el próximo fin de semana, el bautizo es de mi sobrino, es decir estará mi sobrina que es lo más para él, y otros dos primos a los que quiere un montón y vemos muy poco pues prefiere renunciar a eso por no hacer algo nuevo. Sé que el sábado tendremos que ponernos serios otra vez para que vaya, si le doy tiempo no va estoy segura, tan segura cómo de que se lo pasará genial una vez pasemos ese mal rato

  7. Estoy contigo, hay que respetar su opinión, pero hay ocasiones en las que, si no obligas un poco, no haces nada. Como bien dices, todo tiene matices, y la maternidad es todo un abanico de colores.

    • Y tanto que es un abanico de colores! Todas las situaciones adquieren un matiz diferente y hay que tratarlas de manera individual, lo que te vale un día al día siguiente ya no y te toca volver a inventar…

  8. No creemos que haya que forzar a nadie a hacer nada pero es verdad que a nadie (y aquí incluyo a los adultos) le gustan los cambios. Nos parece genial que le recuerdes lo bien que se lo pasó la última vez y que poco a poco él vaya aceptando que, aunque a priori puede no parecer demasiada buena ideal, al final, hacerlo, será divertido.

    • Por él no haríamos nada nuevo. Intentamos convencerle, animarle a hacer cosas… hay veces que desistimos y nos lo perdemos todos, otras uno de nosotros se queda con Gonzalo y el otro se va con Leo, y otras en las que sabemos que le gusta el plan y estamos seguros de ello le forzamos un poco, poniendonos más serios con él.
      Lo que pasa es que resulta agotador y muchas veces se te quitan las ganas de organizar nada para evitar esos momentos previos.

  9. Muy bien que te has explicado! Yo creo que eso quien lo puede decidir sois los papás del niño en cuestión que lo conocéis bien. Por que, evidentemente, la respuesta a priori es NO forzar a un niño nunca. Si no quiere es porque todavía no está preparado o porque no se lo pide el cuerpo. Ahora bien, si tú, como madre, sabes que tu hijo es de los de un «no» para todo al principio, a sabiendas que luego está encantado y disfruta, pues entonces, sin forzar, haces bien en tratar de convencerle y explicarle que se lo va a pasar bien, que le va a gustar, y motivarle para que sí que haga ciertas cosas. Bravo!

    Besitos!

    • Me alegro que haya quedado claro, que me daba un poco de miedo.

      Mira, el fin de semana pasado fuimos toda la familia a Logroño, un planazo para él que iba a estar todo el finde con mi sobrina a la que adora, llevaba semanas diciendo que cuándo ibamos, que iba a dormir con ella… pues a la hora de salir no quería. La verdad es que me costó poco convencerle esta vez y a los pocos minutos estaba preguntando si se podía cambiar ya para irnos, pero de entrada lo que dijo fue NO

  10. Mi bichilla está en una etapa de nooooo constante desde los 6 meses, que para eso fue su primera palabra con sentido. Antes me podía excusar en que ella no sabía lo que realmente quería pero ahora lo tiene bastante claro. Yo intento no obligarla a nada (y se me acusa de estar criando a una salvaje) pero hay ciertas cosas en las que me pasa como a ti, que si no la empujo un poco para que las pruebe o las haga nunca sabrá si le gustan o no.

    • Jaja a mi también me dicen que soy una blanda, que hacen conmigo lo que quieren… pero tampoco creo que los niños tengan que hacer cosas porque nosotros queramos. Lo que me fastidia es esas veces que sé que lo va a disfrutar y no quiere hacerlo, ahí es cuando le fuerzo un poco.

  11. Yo procuro no obligarlo porque se que cuanto mas obligue, peor. Lo que intento es conducirlo por donde quiero sin que se de cuenta, que se crea que hizo eso porque quiso. Hombre..depende de que, eso está claro. Jamás lo obligo a comer, o a dar besos, o a ir donde no quiere, pero si yo tengo que ir a ese sitio y por narices tengo que llevarlo, intento explicarle lo que haremos, cuanto tardaremos etc para que venga. No soy partidaria del «porque yo lo digo»..aunque alguna vez haya tenido que usarlo.

    • Lo del porque yo lo digo tampoco va conmigo, y es una frase que creo que no he utilizado nunca y espero no hacerlo. Siempre busco alternativas. Pero por ejemplo al cole hay que ir y lo dos primeros días que no quería me desesperó bastante.
      Luego hay sitios en los que soy más flexible aunque reconozco que soy cansina jaja

  12. Bueno, realmente es un poco como dices, hay que conocer a la criatura, y «forzar» cuando sabes que luego se lo va a pasar bien, o si es algo que sabes que va a funcionar. A mi me ha pasado alguna vez lo que a ti con el ingles, pero con música, no es que la forcemos, es que en ese momento aunque ella diga que no, yo se que quiere ir y a los tres minutos nos lo estamos pasando genial. Eso sí, si entraramos y viera que se pasa el rato llorando o diciendo que se quiere ir, pues nos vamos. más que forzar yo diría que los dirigimos un poco, pero conociéndoles y respetando cuando de verdad quieren no hacer algo.

    En fin, que cada familia, cada criatura y cada momento ¡es un mundo! y no creo que hayan reglas y afirmaciones que se puedan aplicar siempre 🙂

  13. ¿Qué hay con los niños con alguna condición como autismo o Asperger? Aquí sí aplicaría el hecho de que no se los debe forzar a hacer las cosas porque sería contraproducente.
    Sería bueno leer el cuento del elefante encadenado.

    • No estoy hablando de todos los casos ni de todas las situaciones.
      Solamente expongo que a mi hijo si no «le obligamos» y ojo que lo pongo entre comillas porque es para coger la expresión con pinzas, no haría muchas cosas de las que hace y que luego agradace hacer.

      Esta situación ha cambiado mucho últimamente y ahora ya le encanta visitar lugarles nuevos y realizar actividades desconocidas.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: