Las primeras semanas con un bebé

De repente me apetece escribir sobre esto aunque ya han pasado más de cuatro años y medio desde que lo viví, voy a hablar de los días después a nacer tu primer hijo, y si, voy a hablar del primer hijo porque con el segundo ya no lo vives igual, o al menos ese es mi caso.

Tuve la suerte de estar acompañada de mi pareja las primeras cinco semanas después de nacer Leo, unió su permiso de paternidad más vacaciones para estar más tiempo con nosotros y aun así en muchos momentos me sentía sola. ¿Sola por qué? Si estaba pegadita a mi bebé que era lo que más quería en el mundo? Pues las hormonas mandan y hay veces que te sientes triste cuándo tienes que estar más feliz que nunca.

Te lo avisan, amigas cercanas, familia… y las matronas en las clases de preparación al parto te lo dicen, no es fácil aunque sean los días más felices de tu vida tendrás altibajos, no tendrás tiempo para nada, llorarás sin motivo… y yo decía bueno… no será así, mi pareja estará conmigo, yo soy muy organizada y seguro que tengo tiempo para descansar, la ducha es sagrada…

Y llegan esos primeros días / semanas y te encuentras que si, que tu pareja esta contigo pero ha escogido un body para ponerle al niño que no era el que querías y lloras, tienes que salir de casa para ir a la revisión del ginecologo y te vomita el niño así que vuelves a sentirte inutil y lloras, hueles a vomito, caca… y son las  3 de la tarde y no has tenido tiempo de ducharte, estas cansada, muy cansada y el niño esta tan feliz en brazos (en los tuyos, en los de nadie más)… ¿os suena? Y si no te suena, te sonará 😉

Y todo esto es el día a día, que si tenemos que hacer algo especial como ir a comprar un vestido para un bautizo que tenemos en dos semanas, la cosa se complica. No te vale / no te gusta / no se adapta a tus necesidades nada de lo que ya tienes en el armario así que hay que lanzarse a la calle a comprar, ¿cuándo? ¿cómo? justo esos días llueve, hace frío, el niño esta más demandante… todo se complica, pero amiga, esto es así y a partir de ahora casi siempre que tengas que hacer algo urgente surgirá algo

Seguramente si hablas con una amiga de confianza durante un rato despues pensarás que el vestido que ya tienes en casa no esta tan mal, y que si puedes salir a comprar algo bien y sino… da igual que ya encontrarás algo para salir del paso, no es tan importante cómo pensabas diez minutos antes.

Porque la mayoría de las veces lo único que necesitas es apoyo, que alguien te escuche, que te diga que te entiende… eso sí, tu pareja no suele valer para estos casos porque hay veces que te lo tienen que decir desde fuera para darte cuenta.

Recuerdo que en las clases de preparación al parto de Gonzalo la matrona se apoyaba mucho en mi para sacar ciertos temas por aquello de que ya no era primeriza, y en una ocasión me preguntó que pensaba hacer cuándo tuviese al niño y yo le dije muy convencida que dejarme ayudar (cosa que no hice cuándo nació Leo) y expliqué que aunque ya sabía que era autosuficiente no me compensaba perder media hora de estar con mi peque o de descanso limpiando la casa por ejemplo, teniendo a alguien que me podía echar una mano en ciertas cosas. Otra chica que estaba allí comentó que a ella no le hacía falta nadie, que ella podía perfectamente con su hijo mayor, el bebé y la casa, lo que me pareció genial.

Un par de meses después coincidí con una chica que había asistido a aquella clase y me dio las gracias por el comentario que hice, que ella intentó hacerlo todo con su hija durantes las primeras semanas y estaba agobiadisima (por todo lo que hablabamos antes) y de repente se acordó de mí y de que no pasa nada por pedir ayuda o dejar ayudar a esa persona que se esta ofreciendo continuamente, y lo hizo. Me confesó que en ese momento empezó a disfrutar muchisimo más de su hija, porque ya no tenía esa presión de tener que hacerlo todo, que dejarte ayudar no te hace menos madre.

Supongo que esto ira unido al nivel de autoexigencia que cada uno tenga, del momento en el que te pille, de cada situación familiar y por supuesto de cómo sea cada uno.

Seguro que hay gente que lo lleva muy bien desde el principio y no se siente desbordada como yo me sentí,  pero sé que no soy la única que se siente así.

Con esta entrada no pretendo dar consejos ni nada parecido, en realidad lo escribo para un par de amigas que quiero que sepan que lo que sienten (o sentiran) es normal, que porque estes agobiada y solo quieras llorar no te hace peor persona por no disfrutar de tu bebé a cada segundo, poco a poco todo se va organizando y calmando y te aseguro que ese momento llega, tener un bebé es la mejor decisión de tu vida y no querrás a nadie cómo le quieres a él, eso no lo dudes.

Tranquila que seguro que tu hija y tu estáis preciosas en el bautizo 😉

26 comentarios en “Las primeras semanas con un bebé

  1. Yo personalmente no lo viví así. Me parecía estar en una nube y todo era precioso y maravilloso. Pero es que yo no soy de agobiarme. Sí que he hablado con mucha gente que lo vivió como cuentas y sí que el consejo que has dado es el mejor. Hay que dejarse ayudar, y es que no tenemos porqué cargar con todo! Un beso reina.

  2. Qué mal recuerdo tengo yo de mi primer postparto… Una montaña rusa de emociones! Es que de verdad, eso que yo pedí ayuda pero emocionalmente creo que era un desastre. Empezando porque tenía esa culpa de no sentir ese «enamoramiento» instantáneo con mi hijo! Vaya porqueria de madre me sentía! Luego me di cuenta que a muchas nos pasa, muchas no decimos nada por vergüenza, por ser juzgadas por más cosas! Con el segundo la cosa cambió radicalmente! Y la vida se ve mejor con la experiencia!
    Y cuanta verdad en lo que dices, la necesidad de que alguien te escuche, alguien que te escuche aunque estés llorando/quejándote de una tontería, pero que te escuche bien, porque una vez que lo dices te das cuenta que es una tontería. Pero si mientras estás diciéndolo te sientes juzgada pues se hace todo peor!
    Yo creo que lo conté en el blog, que cuando lo hable con mis amigas a todas les pasó! Y yo me puse de mala leche porque no entendía porque no habían dicho nada! Si sabéis que va a pasar o les está pasando digan algo para ayudar y advertir! Pues no! Sacando una que es la maternidad perfecta en persona, el resto pasamos por eso! Pero claro, nadie decía nada por miedo…
    Me ha encantado la entrada, porque con el tiempo las cosas se ven de otra forma!

    • Pues mira si se ve distinto cuatro años después, pero es que el otro día hablando con esta amiga me recordó tantisimo que dije tengo que escribir sobre esto.

      A mi si que me lo advirtieron, una en concreto cuándo me vino a ver a casa a la semana o así (ella había sido mamá por primera vez 3 meses antes) me lo dijo muy en serio y aunque en ese momento reconozco que no la hice mucho caso a los dos días o así me vinieron muy bien sus palabras.

      Cada uno lo vive de una manera pero creo que esta bien que quién lo vive como una montaña rusa cómo tu dices también tiene que saber que es normal

  3. Pues a mí me pasó como a Krika que estaba hiperfeliz, no me importaba nada…con lo que yo soy para alguna cosas. Si es cierto que hay momentos de agobio y alguna vez lloré, pero de verdad que para mí fueron los momentos más bonitos de mi vida.

    • No te equivoques, para mí también lo fueron! los momentos más bonitos de mi vida son de esos días y de los que viví dos años después con Gonzalo, pero también tuve momentos de bajón en los que yo no sabía que me estaba pasando, si hacía 2 minutos que estaba llorando de felicidad y de repente me sentía tristona.

      Y eso es lo que quiero decir, que esos momentos existen (aunque no todo el mundo lo viva así) y que es normal, que no ha pasado a muchas

  4. Yo sólo recuerdo agobiarme de verdad el día que llegue a casa con Alejandra. Mis padres y suegros se habían ido ya y yo metí a Alejandra en la mini cuna y al verla tan tan tan pequeña, pesó 2700, de repente sentí muchísimo miedo de no saber cuidarla bien porque estaba sólo, con mi pareja, pero al fin y al cabo en unos días me quedaba sóla en casa con esa cosita tan pequeña.
    Pero mira repetí y no te voy a decir que fue fácil, porque me junté con dos niños, mejor dicho dos bebes y sin familia cerca y mi marido por aquel entonces trabajando hasta tarde. Y todo mejora, y de todo se sale. Al final tus hijos son lo mejor del mundo y yo particularmente volvería a pasar por todo con tal de tenerles conmigo.
    Quiero decirle a tu amiga que no se preocupe por el vestido, porque al final eso es lo menos importante de todo y seguro que dentro de unos años ni se acordará de que llevaba, se acordará de lo feliz que estaba o de si su hija lloró con el agua.

    • Y tanto que volvería a pasar por esos días una y mil veces por tener a mis niños conmigo, si es lo más bonito del mundo!! Pero habrá a quién las hormonas le afecten más que a otras.

      Si ella sabe que el vestido es lo de menos, pero me sentí muy identificada con ella en ese momento de agobio, y yo creo que se quedó mucho más tranquila después de hablar, esos momentos hay que pasarlos.

  5. Hola!!!! A mí me pasó como a Krika, no me agobié, de hecho mis hijos se llevan 13 meses porque lo superé todo como muy bien, ¿te puedes creer que fue peor con el segundo, que nació prematuro y ni comía ni dormía?
    Supongo que ayuda el hecho de verte bien, yo no engordé casi nada en el embarazo y salí del hospital con mis vaqueros de la 36-38, y en esos momentos algo tan superficial es un empujón y encontrarme bien como me encontraba sin apenas molestias pues ayuda.
    De todas formas es un tema hormonal y es normal agobiarse,y hay que dejarse ayudar, yo fallo en eso en general y a veces sí que me pillo agobios, jejeje.
    Besos.

    • Ves? con Gonzalo que no comía, fue prematuro y estuvieron a punto de ingresarle por la pérdida de peso el agobio fue totalmente distinto, fue por algo «real» por un problema, no tuve esos momentos «tontos» vamos a llamarlos así, que tuve con Leo.

      Las cosas superficiales son superficiales pero en muchas ocasiones ayudan a darnos una palmadita en la espalda 😉

  6. Yo me he sentido desbordada da verdad en pocas ocasiones, pero sí saturada bastantes veces. Aún así ¡no me dejo ayudar! Es que la mayoría de la gente sólo quiere ayudar haciéndose cargo del bebé y no estaba por la labor de separarme de mi bichilla para ponerme a limpiar, hacer comidas, etc. mientras otros se ocupaban de ella. Eso sí, si alguien hubiera dicho que me hacía la cena o me planchaba la ropa para ayudar ¡ahí sí que hubiera sido la primera en no querer ser la heroína que lo hace todo por sí misma!

    • Buena apreciación, yo me estaba refiriendo a ayuda para la casa, la compra… pero no lo he puntualizado y es una diferencia fundamental.

      Con Leo mi madre se ofrecía todos los días a venir a limpiarme la casa, a hacer la comida… a lo que fuese y yo no la deje en cambio con Gonzalo directamente nos ibamos a su casa (también porque Leo iba a la guarde) a comer, la ropa me la lavaba ella… vamos un lujo.

  7. Yo no lo viví con nada de agobio, la verdad… a mí lo que me mató fue el primer postparto por el dolor físico d elos puntos, eso sí que recuerdo 5 días de horror!!! asi que en el momento en que aquellos dolores se fueron, estaba en la gloria y no dormir o ducharme a las mil me parecía poca cosa, jajaja.. Y con Rafa tuve un postparto tan bueno que no me agobió lo de estar con dos… Reconozco que soy muy poco hormonal, quiero decir, yo no noto ni las hormonas con la regla, ni en los embarazos… En ese sentido nunca he tenido altibajos, a mí me agobia el dolor físico…

    • Yo no era nada hormonal hasta que tuve a los niños, luego ya mis cambios de humor se han hecho constantes…

      Yo siempre he sido muy cuadriculada y que las cosas no salgan como quiero me desespera bastante aunque poco a poco lo voy cambiando, más que nada porque no me queda otra…

  8. A mí la situación directamente me superó. No hay mejor definición de ese sentimiento de no estar haciendo nada bien y no ver horizonte de mejora. Probablemente tuvo mucho que ver el fracaso de mi lactancia y un muy mal posparto con muchos dolores, aparte de un bebé que no dormía mucho. Y a pesar de todo quería hacerlo todo sin ayuda porque me sentía una abusona si alguien venía a quitarme algo de trabajo (a día de hoy me sigue pasando, yo es que no aprendo).
    En fin, con el mal recuerdo que tengo de toda la baja maternal me quedan ganas de repetir, ¿te lo puedes creer?

    • Claro que me lo puedo creer, porque sin duda es lo mejor que te ha pasado nunca!
      Esos días son duros, aunque cada uno lo vive de una manera y si vas sumando cosas como fracaso de lactancia, dolores… pues no mejora.

      Pero seguro que el segundo post parto te iría mejor 😉

  9. Hace mucho que te leo (incluso mucho antes de ni plantearnos tener un bebé) y nunca te había escrito hasta ahora. Me encantan tus post por la naturalidad y cercanía con que cuentas las cosas. Pero el de hoy se ha llevado la palma!! Me ha encantado y venido genial, tengo una peque de tres meses y medio muy poco dormilona y muy activa y me he sentido muchas veces tal cual tú lo describes: GRACIAS por conseguir que no me sienta un bicho raro…
    A quien no le doy las gracias es a las mamis que comentan con un «pues a mí no me pasó y lo viví todo maravillosamente», os doy la enhorabuena pero tampoco hace falta estarlo recordando justo en un post que habla de lo contrario….es obvio que sabemos que hay gente que no le pasa , pero dejadnos sentir empatía y cercanía con las que sí nos ha pasado y poder hablar abiertamente de que la matertnidad no es una camino de nubes de algodón; eso no quita que desde hace tres meses y medio esté viviendo lo más maravilloso del mundo con la hija más maravillosa del mundo.

    Insisto, mil gracias por tu post

    • Mil gracias a ti por tu comentario.

      Y por supuesto que no eres un bicho raro, no eres ni la primera ni la última que diría mi madre, es todo nuevo y complicado, tenemos en nuestros brazos lo mejor de nuestras vidas pero también lo más delicado que hemos tenido jamás y eso es muchisima responsabilidad que puede llegar a superarnos. Otras veces serán tonterías, cómo lo que decía de un body que no queriamos justo ese día o yo que sé, porque cualquier cosa absurda puede hacernos llorar, de la misma manera que lloramos de felicidad y pensamos que nos va a estallar el corazón cuándo miramos a nuestros bebés y nos parece imposible.
      Las hormonas (a algunas) nos juegan malas pasadas pero con un poquito de apoyo pasa pronto.

      Estoy convencida que las que cuentan que todo fue maravilloso no lo dicen con mala intención, cada uno cuenta su experiencia, como lo ha vivido o como lo recuerda (que este factor también es importante)

      Lo dicho, que no te preocupes y disfruta muchisimo de tu niña, un besazo!

  10. Mil gracias por tus palabras ese día al otro lado del teléfono. Me ayudaron mucho. Y gracias x tu post. Me ha hecho llorar pero de emoción. Aún estoy muy sensible con todo pero voy viendo q según pasan los días voy consiguiendo pequeños avances y eso me anima. Hablar con otras mamis y ver q han vivido las mismas situaciones y sentido lo mismo siempre ayuda. Un beso enorme para todas esas mamás que pueden con todo.?

  11. Cuando nacio mi primer hijo mi madre y mi suegra nos traían tappers de comida, molaba un montón!
    Yo no me sentí desbordada en ese sentido, para mí fue un horror la lactancia, la esclavitud de un bebé que comía a todas horas de día y de noche, sin tregua… yo no podía hacer nada sola, sin mi hijo al lado y por la noche era imposible dormir. No dormir me transtornó mucho
    Así que con la segunda dije que nada de lactancia materna… y fue mucho mas sencillo…. Y al ser la segunda se supone que ya te lo sabes todo y no había tappers! ; ) Pero tampoco los echamos de menos, ya estabamos rodados.
    El primer hijo siempre nos deja muy descolocados

    http://mykitschworld.blogspot.com.es/

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