¿Qué les dejo elegir?

¿Qué les dejo elegir?

Vamos con un temita un tanto complicado, ¿Qué les dejo elegir a los niños?

Y os hablo de mi manera de pensar,  que cómo siempre digo pero no me cansaré de repetir, es mi manera de ver las cosas y no tiene porque ser la más acertada sino que es mi forma de educar y para mí es la mejor, puede que para ti que estas leyendo esta entrada se trate de un error  y me parece perfecto, no soy psicóloga, ni nada parecido, simplemente soy mamá.

Tal y cómo yo lo veo hemos pasado de un “porque yo lo digo” y no se discutía más el tema a que  en algunos casos hay niños que manejan un familia entera. Y ni una cosa ni la otra.

Personalmente no me gusta el “Yo soy tu madre y yo mando” ó el típico “esta es mi casa y aquí mando yo” pero tampoco puedo dejarme llevar y llegar al otro extremo de que sean mis hijos quiénes me ordenen a mí y sean ellos quiénes dirijan la familia y tomen las decisiones.

¿Qué les dejo elegir?

Poner el límite es complicado, por un lado quiero que ellos poco a poco vayan tomando pequeñas decisiones, que vayan aprendiendo a decidir (que no es fácil) y sobre todo a que defiendan su postura.

Pero claro, también hay una cara B y es una negociación constante y muchas veces agotadora. No se puede dejar que ellos hagan lo que quieran y ahí es dónde hay que poner límites.

Seguro que con los ejemplos sobre lo que les dejo elegir lo vemos muy claro.

Hay que comer fruta, eso no se discute (ese sería el límite), pero  les dejo elegir la pieza que ellos quieran. Salvo que quieran para comer un plátano por ejemplo y lo mismo para merendar, entonces ahí intento convencerles de variar un poquito.

Algunos días, ellos pueden elegir el menú, ¿Qué os apetece comer hoy? A ellos les encanta saber que están eligiendo y decidiendo. No siempre puede ser pero saber que ellos también deciden ayuda cuándo un día toca comer algo que no les gusta.

Hace unos días ya os adelantaba este post en una entrada que escribí sobre la ropa de dinosaurios, es otro ejemplo claro. Ya sabéis que a mí el tema de la ropa me gusta mucho y yo me veía vistiendo a mis peques cómo más me gustase, pero me he dado cuenta que los que se tienen que vestir son ellos y si yo no quiero que nadie elija mis prendas entiendo que ellos también quieran elegir. Pero siempre con un orden.

Ellos pueden elegir llevar dinosaurios en las camisetas pero siempre que no sean muy estridentes, ya sé que me podéis decir que si son sus gustos debería respetarlos pero tampoco hay que pasarse. Cuándo tengan 15 años seguramente no les pueda convencer pero de momento tengo que intentarlo 😉

A la hora de hacer alguna actividad lo mismo, solemos preguntarles si les apetece hacer esto o lo otro y así participamos todos, les damos opciones y ellos eligen, pero no pueden decir que hoy vamos al parque y que eso tenga que ser así siempre. Habrá unos días que si y otros que no.

Es decir, que nosotros les vamos dando opciones para que ellos puedan elegir. Por un lado seguimos “controlando” la situación pero por otro ellos también forman parte de las decisiones que se toman en casa, siempre teniendo presente que tienen 4 y 2 años.

¿Qué conseguimos con esto? Que apenas me protesten a la hora de comer por ejemplo, aunque hay días que se ponen brutos, tampoco os lo voy a negar. Que cuándo toca vestirse por las mañanas suelan aceptar lo que ya está preparado para ese día. Qué cuándo llega el sábado por la mañana y pensamos en los planes para el fin de semana ellos participen e incluso Leo proponga algún plan. Lo malo es que sus planes suelen ser un poco complicados de realizar, pero me gusta que tenga esa iniciativa, esa capacidad de plantear alternativas y luego se le explica por qué no puede realizarse, claro.

Si todo esto lo trabajamos desde pequeños, PIENSO, CREO Y DESEO, que cuándo lleguen etapas más complicadas (adolescencia) el tener una buena base nos ayudará a resolver los conflictos de mejor manera. Porque los conflictos aparecerán de eso no hay duda por muy buena educación y muy bueninos que sean los niños, la diferencia estará en cómo seamos capaces canalizarlos. Una prueba de ello es lo que nos contaba Isabel en este post sobre la pre-adolescencia.

En resumen, que yo creo que la educación se da y se recibe en todo momento, cualquier pequeño detalle suma. Y que no siempre tiene que ser lo que los adultos digamos, ellos también tienen su propia opinión y deseos.

¿Qué opináis?

¿Qué les dejáis elegir a vuestros hijos?

 

 

17 comentarios en “¿Qué les dejo elegir?

  1. Pues opino como tú (y yo sí soy psicóloga, jeje) . En el término medio está la virtud dicen ¿no? Odio el “porque yo lo digo” pero por otro lado hay unas reglas y normas sociales que ellos ni conocen, como ciertos horarios o hábitos (afortunados ellos!)y que hay que seguir y hay que guiarlos en ese aspecto, creo yo.

  2. Yo creo que todo es más natural de lo que parece al contarlo. En nuestro caso las cosas van surgiendo y lo van haciendo como es natural acordes a su edad. Por supuesto que no va a elegir en si compramos un coche o no, simplemente porque a él con la edad que tiene no le surge ese interés. Ahora toca pues lo que tu dices, ropa, si ir al parque de tl sitio o tal otro, bocadillo del cole de salchichón o chopped…Lo demás y más importante, que ellos ni entienden, opino como Krika no consiste en imponerse ni no dejarles elegir, es simplemente guiarles. (yo también soy psicóloga, pero ante todo madre…aunque a veces me sale la vena jajajaj)

  3. Pues yo estoy muy de acuerdo contigo… y me anoto lo de elegir el menú, porque la verdad es que no se me había ocurrido y me parece muy buena idea. Además, así soluciono el típico dilema ¿que cenamos hoy? jejejeje

    • Cómo decían en los comentarios, es natural van saliendo cosas. Seguro que les dejamos elegir más de lo que pensamos, pero también hay que hacerlo conscientemente para que aprendamos todos, ellos y nosotros.

  4. Yo le dejo elegir muchas cosas, pero también me impongo. La ropa, en general me da igual, y el elige lo que se pone. Tiene sus camisetas preferidas y cuando vamos a comprar también elige el dentro de las opciones que le doy yo! La comida pues para quitarme de pensar tengo un calendario semanal con la comida. Entonces ya sabemos que comeremos cada día, excepto fines de semana que son libres. Si comemos fuera también puede elegir el entre una selección de comidas… Porque nos pasó muchas veces que él quería pescado y pedimos carne y al final no lo come, así que ya se le pide un plato para él y él si lo elige lo come. En relación a los planes, pues el mío es muy de estar en casa, no le gusta salir aunque luego se lo pasa muy bien, así que ahí tratamos de convencerlo pero después de una hora tengo que soltar la frase “pues se hace y se hace” y le explicó que muchas veces tenemos que hacer cosas que no queremos.
    De forma general intento que mi casa sea una democracia… Pero controlada por mí!

  5. A mi me parece que tienen que elegir porque tienen su personalidad y eso viene de serie, pero si es verdad que hay que establecer los límites, sobre todo por no volvernos locos, jejejejej.
    Yo con la ropa, como ya te comente les dejo elegir pero entre cosas previamente seleccionadas por nosotros que nos parecen apropiadas a sus edades. La última cosa que me ha pedido Alejandra es una camiseta enseñando el ombligo, y aqui está claro que el límite hay que ponerlo porque no me parece a mi que tenga edad para eso.
    Con las meriendas también les doy a elegir y sobre los planes también aunque siempre quieren ir a montar en bici que para mi es agotador porque vamos corriendo detras, jejejeje

  6. Como en todo, el sentido común es lo que debe imperar… Hay cosas en las que no es no, y hay cosas totalmente negociables. Es decir, a un niño no le voy a dejar la decisión de su colegio, porque entonces es probable q eligieran el que tiene mejor cancha de fútbol, por poner un ejemplo… Con la comida, pues de todo, en general, lo que hay es lo que hay, pero también conozco sus gustos e intento ajustarme a ellos. Sobre la ropa no me dicen mucho, supongo que en parte porque no los llevo a comprar conmigo, jajaj..y así me evito que vean ciertas cosas que no me gustan nada!!! así que el tema ropa no me supone un problema!

    • Hay decisiones importantes que ellos no tienen la capacidad de tomar, pero las pequeñas cosas yo si creo que deben empezar a decidir, sobre todo para que vayan aprendiendo.
      Con la ropa estos si son un poco tiquismiquis…

  7. Yo dejaría a mi bichilla elegir en casi todo, pero es que ella me lo pone difícil. Por ejemplo, me da igual si quiere comerse primero el yogur y luego el pescado, porque al final se lo come todo. Y que quiera combinar merceditas con chándal, por eso de salir arreglá pero informal (si hasta la he dejado salir en bañador por el centro del pueblo, ya peor combinación que esa casi que no se me ocurre). Pero es que ella demanda libertades que cuando no son satisfechas desembocan en malas rabietas, como por ejemplo la ojeriza que ha cogido con reclamar un chupa chups cada día a la salida del colegio, con querer que la deje cruzar sola la carretera, cuando ni mira y se pone en riesgo hasta yendo por la acera… Vamos, que en las cosas superficiales trato de no imponer mi criterio,, pero en las que implican seguridad e integridad física me resulta dificilísimo negociar con ella.

    • Yo en lo que implica seguridad soy muy estricta y hasta ahora me han respondido bien. Por ejemplo una queja que he oído en muchos padres es que se quitan el cinturón de seguridad, Leo lo hizo en una ocasión con Gonzalo recién nacido y yo sola con los dos. Pues aparqué el coche, me bajé y aunque me costó un buen rato conseguí que él se pusiese sólo el cinturón de nuevo. Nunca más. Creo que la clave (o al menos algo que ayuda) es que a la primera se corta, si yo en ese momento que nos quedaba para llegar a casa unos 300 metros hubiese seguido y me hubiese limitado a explicarle que eso no se hace creo que me hubiese vuelto a pasar, pero al ser tan tajante…
      O al menos eso creo.

  8. No hay duda de que es una etapa agotadora, porque no siempre es fácil dar con el punto medio y encontrar el equilibrio, pero también nosotros intentamos llegar a un con censo con todo lo que se puede negociar. Sin embargo, cuando se cierra con algo en concreto y viene la rabieta me descoloca por completo, porque hagas lo que hagas ya está todo perdido. Creo que nosotros aún estamos en ese punto de encontrar la clave, porque son mas los momentos tensos que las negociaciones agradables. Pero poco a poco..

    • Y tanto que es agotador… pero bueno, poco a poco, hay días que son más llevaderos que otros pero a mi me parece importante que todos expongamos nuestro punto de vista y lleguemos a un acuerdo.

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