Maternidad

Vacaciones con niños

Después del verano Isabel (No sin mis patucos) vuelve a pasar por el blog y esta vez nos quiere contar que diferencias ha encontrado en sus vacaciones con niños respecto a años anteriores.

Os dejo con ella

Cuantas veces hemos dicho que ir de vacaciones con niños no son realmente vacaciones, porque si, que disfrutamos mucho de ellos, pero descansar, lo que se dice descansar, es imposible con niños muy pequeños.

Pues yo, hasta el año pasado era así. Es verdad que mis hijos son dormilones y no madrugan, pero en cuanto se levantaban, comenzaba el mambo. O te vas corriendo a la playa o se ponen a discutir por un lápiz. Y en la playa, no te puedes sentar porque si no estabas vigilando a uno para que no se metiera demasiado profundo, estabas jugando a las raquetas con el otro, etc. Vamos que cuando terminan las vacaciones, necesitas otra semana para reponerte del esfuerzo.

En nuestro caso, este año creo que ha habido un punto de inflexión. Por un lado ellos son más mayores y más independientes y por otro yo estoy más preparada para que lo sean. Yo siempre procuro tener a mis hijos cerca de mi, pero este año, cuando estaban con su grupo de amigos les dejaba alejarse un poco. Siempre sabiendo donde están claro, pero el hecho de que estén también con niños que conoces ya de otros años y que además conoces a los demás papas, te da cierta tranquilidad, porque sabes que están controlados. No significa que no esté pendiente, ni mucho menos, pero que he pasado ratos muy largos sentada tranquilamente tomando el sol y viendo a mis hijos de lejos si.

Además este año hemos salido alguna noche a tomar una copa con los niños, pero a una terraza que además tenía juegos para ellos. Os podéis imaginar que siendo un sitio de playa y además una zona super familiar, estés donde estés hay familias con niños por lo que todo está bastante pensado para ellos también. Pero a diferencia de otros años, no se quedaban en nuestra mesa, se cogían un juego y se iban ellos dos solos a otra mesa a jugar. Así los papas teníamos un rato de charla tranquilos y ellos un buen rato de diversión.

Los veo tan mayores a veces, pero luego en otros momentos tan inocentes. Una de las noches que salimos, al volver a casa, pasábamos por una zona de botellón y no se si los niños que había allí tendrían más de 15 años. Me hizo mucha gracia porque Alejandra me comentó: “mama no entiendo porque todas las chicas fuman, y lo peor de todo, se pasan el cigarro, que asco”. Y yo sólo podía pensar que ojalá nunca le de por fumar y que ojalá nunca fume cigarros de los que se pasan.

En resumen ha sido un verano genial. Creo que todos lo hemos disfrutado mucho y ya estamos deseando que llegue el siguiente verano (anda que no queda). Mientras tanto tenemos un curso nuevo por delante  y en esta casa ya se nota que se hacen mayores hasta en la elección de la mochila, pero esa es otra historia que os contaré el siguiente día.

Aunque casi se te haya olvidado, ¿como fueron las vacaciones? ¿Has vuelto más cansada de lo que te fuiste? o como yo ¿Ya notas que tus hijos son más independientes?

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28 septiembre, 2017