Voy a ser hemano mayor: primeros días en casa

Vamos con la tercera entrega de «voy a ser hermano mayor» para hablaros de los primeros días en casa con el bebé. Superados el embarazo y la visita al hospital llegaba lo más temido, esos primeros días en casa con los dos.

¿Cómo reaccionará el mayor? ¿Le rechazará? ¿Nos rechazará a nosotros?

Durante el embarazo no son conscientes de lo que va a pasar y menos cuándo son tan pequeños, y en el hospital pues tampoco mucho, hay quién ya nota un poco de distancia pero realmente cómo cambia el escenario habitual, la situación… tampoco puede ser un termómetro real de cómo va a ser la relación a partir de ahora con la llegada del bebé.

Por lo que estábamos expectantes a la llegada a casa, Gonzalo nació el domingo a la 13:10 y el martes a medio día una vez realizada la prueba del talón nos dieron el alta. Cómo era la hora de comer pensamos que mejor que Leo durmiese tranquilo la siesta en casa de mi madre y cuándo se despertase viniese a casa con nosotros y así lo hicimos.

Nosotros llegamos a casa los tres, nos situamos un poquito, os recuerdo que se adelantó tres semanas pero ya lo tenía todo preparado, menos mal! y sobre las 19:00 mi padre nos trajo a Leo a casa.

Que nervios!!!!

Gonzalo estaba dormido en la minicuna y yo estaba echada en la cama, cuándo llamaron al timbre en seguida me levanté (bueno, con las limitaciones propias de una cesárea claro jaja) pero para cuándo Leo entraba ya estaba lista para recibirle. Entro preguntando por Gonzalo!!! Yo estaba encantada, feliz, le pregunté que tal en la guarde, cómo si fuese un día normal, me contó algo que la verdad no recuerdo que era y en seguida se despertó Gonzalo. Nos fuimos todos a la cama y él empezó a gritarle «bebé bebeeeeee», le tocaba, se reía…

Tocaba cambiarle el pañal y él miraba súper extrañado pero ayudó a papá, le pasó el paquete de toallitas!

Esa tarde – noche lo único que hicimos fue estar en la cama los 4 «conociéndonos», cenamos y a dormir.

Pensé que a lo mejor protestaría si veía que Gonzalo se quedaba en nuestra habitación pero nada, él estaba tan feliz con la llegada de su hermano aunque yo creo que tampoco se lo creía mucho.

Al día siguiente seguimos con la rutina de siempre, el papá llevo a Leo a casa de mi madre para que fuese a la guarde a la hora habitual. Y decidimos que ese primer día también comiese allí y se echase allí la siesta para descansar un poco nosotros. Pero cuándo se despertó de la siesta nos llamó mi madre «Leo tiene fiebre» ¿Os podéis imaginar?  Eso si que no me lo esperaba, ¿qué hacíamos?

Teníamos un bebé de tres días, no podíamos arriesgarnos a que le pegase nada Leo pero  y Leo?? ¿cómo le íbamos a dejar en casa de mis padres estando malino? Si que me toco llorar…

Pensamos que lo mejor sería no exponer a Gonzalo y fue el papá a pasar la tarde con él. Al día siguiente lo mismo, se acercó el papá a estar con él y yo me quedé en casa con Gonzalo.

Leo estaba contento allí, tenía un poco de garganta, algo muy habitual en él, el mismo pediatra nos recomendó mantener un poco de distancia entre los niños por si acaso. Y en los videos que me hacían mis padres o mi pareja cuándo estaba allí se le veía bien, pero… yo no lo estaba, que mal lo pasé.

El jueves por la tarde cuándo fue a verle el papá Leo le rechazó, no quería que le cogiese, sólo la abuela y puedo decir que ha sido la primera vez que he visto al papá llorar… cómo duele! Pero afortunadamente se quedó en eso, aunque cómo comprenderéis esa noche lo pasé fatal pensando en que Leo nos rechazaría por no atenderle cuándo estaba malo…

El viernes estuvo su padre con él y ni rastro de rechazo, otra vez se mostraba feliz, preguntaba por su hermano, por mamá… y el sábado por la mañana aunque seguía un poco malito yo no aguantaba más y nos lo trajimos a casa.

Nada más llegar….

primeros días en casa con el bebé
La primera vez que Leo ejerció de hermano mayor

¿Cómo no se me va a caer la baba con mis peques?

Entró preguntado por Gonzalo, se acercó a la cuna, le miraba, se reía, le tocaba… y se lo pusimos encima. A partir de ahí ya era un no parar de querer cogerle, de darle besos…

Por supuesto toda nuestra atención ahora era para Leo, el pobre Gonzalo ese sábado tuvo la mínima, pero si estábamos jugando y Gonzalo hacía algún ruidito Leo iba corriendo a ver cómo estaba el bebé. Cuándo nos quisimos dar cuenta había colocado una silla (de las suyas) junto al carrito para subirse a verle….

Y así se fueron sucediendo los primeros días en casa, el lunes, Leo volvió a la guarde con normalidad, y poco a poco fuimos compensando las atenciones, los primeros días eran para Leo, siempre estaba uno de nosotros con él y a medida que vimos la aceptación volvimos a nuestras rutinas, siempre con un ojo puesto en Leo, pero si estaba jugando sólo y entretenido pues le dejábamos, igual que hacíamos antes.

Cuándo le veíamos más dispuesto le pedíamos ayuda para que os trajese un pañal para Gonzalo, o el chupete, o simplemente le pedíamos que fuese a mirar que el bebé estuviese bien. Que importante se sentía!

Y si no quería mirar al bebé, o no quería traer el pañal pues nada, ni le reñíamos, ni insistíamos ni cambiábamos el gesto. Siempre le hemos dejado hacer.

Hasta aquí nuestros primeros días en casa, dejo para otro post nuestra experiencia durante este primer año.

¿Vosotr@s cómo recordáis los primeros días en casa con el bebé?

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40 comentarios en “Voy a ser hemano mayor: primeros días en casa

  1. Estaba esperando este post como agua de mayo, la verdad.
    Uno de mis grandes miedos es que Alvaro no quiera «al nuevo». Mi sobrino mayor no soporta al pequeño y a mi es algo que me quita el sueño.
    Muchas gracias por compartir esos primeros días llenos de normalidad, yo creo que al final esa va a ser la clave.
    Muakkk

    • Yo tengo el mismo miedo, que Redondo no lleve bien la llegada del hermano, que no lo acepte. Me alivia un poco vuestra historia, ver que Leo lo tomó tan bien desde el principio.
      E cuanto a la separación de los primeros días, me acuerdo de leerlo por aquel entonces, tuvo que ser muy duro… pero al final bien está lo que bien acaba, que es lo importante.
      Muchas gracias por este post, me viene de perlas!!

      • Me alegro que te venga bien, de eso se trata no? De contar nuestra experiencia para que le pueda servir a alguien más.

        Seguro que Redondo se lo toma bien, ya lo verás

    • Exacto, normalidad y naturalidad. Para mí ese ha sido el acierto.

      Seguro que Alvaro quiere «al nuevo» aunque entiendo que te de miedo, yo estaba muy preocupada por eso

    • Fue duro, estar deseando estar en casa los 4 y ver que falta él….
      Y que lo digas, siempre digo que es muy buenino pero es que lo es de verdad

  2. Si es que Gonzalo es un trozo de pan, más tierno y más cariñoso no lo hay!!!!!
    Lo que sí me parece duro fue tener que dejarle, justo esos primeros días, la fiebre de los peques siempre aparece en el peor momento.
    Besazos

    • Y tanto que fue el peor momento, justo al día siguiente de darnos el alta y con un bebé tan pequeño, prematuro… En fin, que eso ya esta superado y ha quedado ahí en el recuerdo del papá y el mío porque por suerte de eso Leo no se acuerda

  3. Pero qué niños más requeteguapos tienes!!!!!
    Me imagino tu sufrimiento al dejar a Leo, es que me acuerdo del post y todo porque eso si no se vive no se entiende del todo, pueden parecer exageraciones pero se sufre mucho.
    A mí me pasó un poco al revés, el peque se adelantó mes y pico y decidieron dejarle en la incubadora y yo estaba fatal todo el día de arriba para abajo sintiendo que los abandonaba a los dos hasta que hablé con el pediatra y le expliqué que en casa seguro que cogía el peso que le faltaba, que estaba sanito y si me lo llevaba seguro que mejoraba porque estaba allí solo porque creían que pesaba 100 grs menos de lo debido. Al final me lo llevé y todo fue sobre ruedas.
    La nena solo tenía trece meses así que la adaptación fue buenísima porque aunque le explicamos el embarazo ni se enteró, se encontró con su hermano en casa y teníamos miedo al rechazo pero nada de eso,al bebé lo cuidaba, hacía como Leo, le acunaba con los ruiditos, nos daba toallitas, hacíamos lo que fuera para que se sintiera importante, y a día de hoy aunque son chico y chica siguen llevándose genial, tienen amigos en común, van juntos a muchos sitios…ayyyyy.
    Un besín y felicidades, tienes dos tesoros.

    • Buff es que dejarles en el hospital también tela, yo por lo menos estaba tranquila porque estaba con mis padres…
      Bueno, eso ya son recuerdos lo importante es que nuestros tesoros están bien

  4. Que mal lo debisteis pasar cuando Leo se puso malito y no poder cuidarlo.
    Leyendo como fue la adaptación me dejas un poco más tranquila, SB se llevará con su hermano/a más o menos lo que Leo con Gonzalo y me preocupa un poco la reacción que tendrá. Nosotros queremos que fluya todo de forma muy natural, como lo hicisteis vosotros, pero a ver que tal se nos da en la practica. De todas formas Leo es un cachito de pan.
    Gracias por estos posts.
    Besote.

    • Leo es muy buenino, pero con lo poco que se llevan no creo que tengan problemas, yo creo que los celos se dan cuándo hay más diferencia de edad.

      Hay que tener un poquito de cuidado y todo irá bien, ya lo verás

  5. Debe ser muy duro, porque por un lado Leo se entera de todo y el peque no, por lo que le podéis hacer más caso al mayor. Pero por otro lado, siendo tan chiquitín, necesita a su mamá a todas horas. Pero al final irá genial porque como dicen, los segundos se crían solos, jejeje. Guapísimos los dos en la foto, que tierno! besicos

    • No es que se críen solos pero si se crían de otra manera.

      Por ejemplo si Leo se quedaba dormido pues le dejaba me brazos el tiempo que fuese pero si se dormía Gonzalo lo dejaba en la cuna para aprovechar a estar con Leo, a eso es a lo que me refiero.

      Pero que ahí los tengo a los dos bien criados eh?

  6. Es que da un poquito de miedo pensar en la reacción que va a tener el hermano mayor¡¡¡ Yo recuerdo perfectamente la cara de Alejandra cuando entró en la habitación del hospital y me vio en la cama, pero en el fondo ella sabía que Diego ya estaba aqui. Era muy pequeñita pero muy consciente de que Diego llegaba, además siempre le han encantado los bebes así que lo único que quería era cogerle y jugar con el, ponerle y quitarle el chupete.

    • Lo fue, no lo dudes.

      Yo lo pase fatal y luego ver a mi pareja llorar… Encima en ese momento sé lo eché en cara porque él lo había visto y yo no, esa tarde no fue nuestra mejor tarde desde luego…

  7. Tate desde que vio a Coque deseaba cogerlo, aunque era imposible, ya que Coque estaba ingresado en neonatos. Al llegar a casa por fin pudimos, qué momento, le dimos «un regalito que le había traído su hermano» (que teníamos preparado ya que no sabíamos cómo iba a reaccionar, creímos que eso sería un punto a favor) y muy bien. Los primeros días no paraba de ir a verlo aunque luego él era el protagonista, dentro de lo que cabe. A los 15 días ingresamos a Coque de nuevo y plof! separados de nuevo. Gracias a Dios al final no fue tan grave como se creía y al llegar a casa Tate aún lo cogió con más ganas. Y hasta hoy, genial. Aunque ya van teniendo sus tira y afloja típicos, claro.
    Precisamente ayer publiqué sobre mis dos chicos: Hermanos. Una gran experiencia!

    • Claro, si es que los tiras y aflojas son propios de hermanos, tienen que tenerlos! Pero es genial que lo aceptase tan bien desde el principio, aunque fuese en neonatos.. Jo que duro.

      Nosotros el regalo también se lo teníamos preparado en el hospital

  8. Oh qué bien! Me alegro que lo haya encajado tan bien. A veces pensamos que lo llevarán peor, pero ellos también quieren mucho al bebé y es una ilusión y algo nuevo para ellos. Imagino lo mal que lo pasaríais cuando estaba malito, pero es mejor que no estuvieran cerca con tan poquitos días de vida. Verás como cada vez interactuarán más y se morirán el uno por el otro. Un beso!

    • Gonzalo sólo tenía 3 días, prematuro, perdiendo peso… No podíamos arriesgarnos y lo importante es que todo salió bien, y ahora mismo se adoran

  9. Estando embarazada de mi hermano, yo enfermé de rubeola y mi madre me abandonó 15 días en casa de mi abuela. ¡Ole y ole! Son cosas que pasan y es normal que veles por la salud del pequeño, que ne principio es el mas débil. Veo que en tu casa todo lo hacéis con bastante tranquilidad y que Leo se está comportando francamente bien en esta nueva situación.

    • En mi casa lo hacemos con toda la tranquilidad y naturalidad que podemos transmitirles a los niños, que no quita que yo sea una doña agobios, pero me lo guardo para mi

  10. No sé si te lo he contado a ti, en alguno de tus posts anteriores, pero mi hija mayor dejó de hablarme durante unos días. Eso sí a la petite la trataba estupendamente. Fue el comienzo de una relación hija-padre de la que me han quitado.

    • Si me lo has contado y sólo de imaginármelo me pongo triste, pero bueno, si se volcó con su padre no es malo. Yo creo que vosotras tenéis una relación estupenda

  11. yo llegué a casa y me volví al hospital! el peque no reaccionaba, no comía,… y siendo padres primerizos.. pues imagínate el acojono! en el hospital se descojonaron de nosotros un rato y para casa jajajaj

  12. Yo tengo que decir que con total normalidad las dos veces… Alfonso muy tranquilo cdo nació Rafa y la verdad q siempre se comportó como un hermano mayor ayudándome, avisándome si lloraba su hermano, limpiándole la leche su¡i regurgitaba. Y bueno, la llegada de Gabriel ya le supuso mucha emoción porque tenía 4 años y lo vivió más conscientemente. Lo de Rafa ya es otro cantar, él es pura emoción para todo y lo del bebé le pareció algo de lo más emocionante! Ahora ya están más relajados los dos!!!
    qué rabia lo de que se pusiese malito Leo, de todas formas. ya sabes cómo son los niños, tienen sus días!!!! Alfonso ahora cdo se enfada dice: pues ya no te quiero! Y el otro día habalndo con varias madres en el entrenamiento, me dijeron que sus niños decían lo mismo, son fases!

  13. Primero de todo q niños más preciosos q tienes, gracias por este post q nos trae tranquilidad a los q estamos a la expectativa de ese momento en el q conocen al «nuevo». Espero q me vaya tan bien como a ti y q Bombón «acepte» a su hermano tan bien como Leo. De momento está entusiasmadísima con la idea. Por otro lado, q mal lo tuvisteis q pasar con Leo malito y esa separación. Pobrecillo el papá con ese momento rechazo, menos mal q fue algo «momentaneo» q ahora visto con el tiempo queda como una anécdota pero q tuvo q ser un momento durísimo. Y luego ver q todo fue tan bien es genial. Feliz día! Muack!

    • Seguro que os va genial! Non tengas miedo.

      En ese momento fue muy duro y eso que fue un ratino, no me puedo imaginar si eso fuese todos los días…

  14. Nosotros tenemos la idea de darle un hermanito al peque y empezar a buscar este verano, y el tema éste de la relación entre hermanos, cómo reacciona el mayor, si hay celos, etc. me tiene bastante preocupada… Ojalá tengamos suerte, y al no llevarse mucho, quizás lo acepte mejor (quiero ser optimista, oye, que no me quiten la ilusión! jeje)

    • Yo creo que cuándo son tan pequeños los problemas de aceptación son menores. Aunque es inevitable preocuparse, a mi me daba mucho miedo y mira, no pudo ir mejor.

      Mucha suerte en la búsqueda!

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